Estrategia de las cuencas francesas para alcanzar el buen estado de las aguas en 2015

En Francia, los recursos de agua son objeto de una gestión integrada por cuenca hidrográfica. Las cuencas hidrográficas están delimitadas por las líneas de división de las aguas superficiales.

Se han delimitado 12 cuencas:

  • 7 cuencas metropolitanas: Adour-Garona, Artois-Picardía, Córcega, Loira-Bretaña, Rin-Mosa, Ródano-Mediterráneo, Sena-Normandía
  • y 5 cuencas de ultramar: Guadalupe, Guayana, Martinica, Reunión y Mayotte.

La estrategia de las cuencas francesas para alcanzar el buen estado de las aguas en 2015, objetivo de resultados fijados por la directiva marco sobre el agua de 2000, se desglosa en los planes de gestión de las aguas por grandes cuencas hidrográficas, los esquemas directores de acondicionamiento y gestión de las aguas (SDAGE).

Estos SDAGE son preparados y validados por los actores del agua, en el contexto de las grandes orientaciones de las políticas nacional y europea del agua, en comités de cuenca donde se ejercen el debate y la concertación local en el espíritu del Grenelle.

La misión de las agencias del agua y las oficinas de ultramar se enmarca dentro de la estrategia de los SDAGE, que definen las orientaciones fundamentales de una gestión equilibrada del recurso y los objetivos de cantidad y calidad de las aguas para cada cuenca hidrográfica. Los objetivos de los SDAGE constituyen un compromiso francés frente a las autoridades comunitarias.

Los esquemas directores de acondicionamiento y gestión de las aguas 2010-2015 entraron en vigor el 22 de diciembre de 2009 tras un largo proceso de elaboración y concertación (también con el gran público) dinamizado por los comités de cuenca.

Los SDAGE 2010-2015 se completan con programas operativos de medidas (planes de acción). La aplicación de estos programas de medidas desglosados en planes de acción territoriales depende de una doble dinamización, agencias del agua y servicios del Estado.

El alcance de los SDAGE es importante. Los documentos de urbanismo (esquema de coherencia territorial, planes locales de urbanismo, mapas municipales, etc.) deben ser compatibles con sus orientaciones fundamentales y sus objetivos, es decir, no deben comportar disposiciones contrarias al SDAGE. Lo mismo sucede con las decisiones administrativas en el ámbito del agua y las relativas a las instalaciones clasificadas para la protección del medio ambiente.

Para conocer el contenido de los SDAGE de las cuencas metropolitanas, haga clic en el mapa o en los vínculos siguientes